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Dueños de cotos de Alicante instalan cámaras contra los furtivos

Veterinario de Conselleria envió al juez el informe de balística de los tres muflones machos intervenidos en el puerto de la Carrasqueta

En los principales cotos de caza menor de la provincia, donde también se practica la caza mayor controlada, se están instalando microcámaras en los caminos de acceso a las fincas para controlar y ahuyentar a los cazadores furtivos, un fenómeno al alza en los últimos tiempos.

Distintas fuentes vinculadas al mundo cinegético de la provincia (técnicos de la Conselleria de Medio Ambiente, Federación Provincial de Caza de Alicante y algunos de los propietarios de cotos privados en el entorno de la Carrasqueta, Font Roja y la sierra de Aitana) admiten abiertamente que la caza furtiva se ha disparado en los últimos meses, sin duda espoleada por una o varias presuntas redes de tráfico de trofeos, la cual supuestamente tiene su origen en Monóvar.

Los agentes de la Policía Autonómica, que realiza desde hace varios meses controles de la prevención de la delincuencia en el medio rural, pararon al vehículo de los muflones en un control rutinario, cuando descendían el puerto de la Carrasqueta en dirección a la autovía.

Análisis de balística

Los tres grandes machos de muflón, un mamífero artiodáctilo bóvido parecido al carnero que es muy apreciado como trofeo de caza, fueron analizados por el veterinario de la Conselleria de Medio Ambiente en el Centro de Recursos Naturales de Santa Faz y el análisis de balística fue enviado al Juzgado.

A los dos presuntos furtivos no se les requisó las armas, ya que los animales fueron muertos durante la madrugada del viernes 10 de octubre y fueron a recoger a la mañana siguiente las reses abatidas.

Se quiere determinar qué armas usaban los dos supuestos furtivos, ya que, al parecer, declararon inicialmente a la Policía Autonómica y a los dos agentes forestales que también estuvieron presentes que habían hallado los tres animales en un monte de la Carrasqueta. Los animales no llevaban el preceptivo precinto con la numeración, requisito indispensable para la caza mayor cuando hay una autorización para la modalidad de rececho, espera o batida. No era el caso.

Los furtivos tenían antecedentes por estos hechos

Según fuentes de la investigación, tal y como se informó los dos encausados en este procedimiento contra la vigente Ley de Caza estatal y autonómica son naturales de Monóvar y tenían antecedentes por estos mismos hechos.

En los registros de la dirección general del Medio Natural de la Generalitat Valenciana existen, al menos, dos denuncias previas contra estos dos supuestos furtivos por parte de los agentes medioambientales. Lo curioso de este caso es que no fueron decapitados los animales para llevarse solo los trofeos, sino que en el maletero aparecieron los tres muflones enteros, de unos 50 kilos cada uno.